dimarts, 16 d’agost del 2022

3. Nuestra madre Gaia y como cuidarla según sus (y nuestras) necesidades



¿Qué pensarías si te dijera que la Tierra está viva? Ya no sólo los seres vivos que la habitan como nosotros los humanos, animales, vegetación e incluso los billones de de microbios y seres unicelulares que podemos encontrar en un sólo gramo de tierra. Atrévete a pensar un poco más allá. Que su temperatura, su composición atmosférica, la salinidad de los océanos y su superficie terrestre que, junto a la biodiversidad, trabajasen en armonía por la propia supervivencia de un sistema mayor, el Sistema Tierra. Esto es (a resumidas cuentas) la Teoría Gaya.

El científico y biólogo James Lovelock (recientemente fallecido, en paz descanse) hizo esta propuesta a los mundos de la ciencia al preguntarse, entre otras cosas, cómo era posible que nuestro mundo siguiera manteniendo la misma temperatura tras millones de años de existencia a pesar de que nuestra principal fuente de energía, el Sol, hubiera aumentado un 30% su calefacción, La respuesta fue que la Tierra tiene homeostasis, se autorregula cual organismo vivo, y a través de una simulación por ordenador llamada Mundo de margaritas se demostró como era la gran variedad de especies (la biodiversidad antes mencionada) era la principal promotora de esto. Algo parecido a como nuestro cuerpo humano necesita de la flora bacteriana para su supervivencia.

Dependemos del resto de seres vivos de este planeta más (de hecho exclusivamente) que ellos de nosotros, por ello debemos cuidarlos. La humanidad a experimentado una evolución de la consciencia moral a lo largo de su existencia que ha permitido la convivencia (con algunas excepciones), pero nos quedamos en los límites de una ética de la justicia. Hasta que llegó la Ética del Cuidado con Carol Gilligan. Esta nos es más cercana porque engloba mejor nuestra parte emocional, la diversidad, y la red de relaciones que caracterizan nuestro mundo.

Será bueno recuperar brevemente la figura de Leonardo Boff y su Cuidado Esencial que lo relaciona tanto con el resto de personas como con la Tierra, quien más lo necesita y lo merece. Debemos cuidarnos a nosotros mismos así como a todo lo que nos rodea ya que es una constante cosmológica que define nuestro Universo. Entender el cuidado como expresión suprema de amor. Y sentirnos parte del Todo, de lo que algunos llaman “Dios”, ya que estamos formados biológicamente para experimentar lo sagrado (pensemos en la glándula pineal, por ejemplo).

Ahora, como haría un buen narrador, con la intención de crear en ti curiosidad y no extenderme en esta entrada, te dejo simplemente citada la “herramienta última” diseñada y mejorada tras años de diálogo internacional sobre Sostenibilidad, Justicia y PazLa Carta de la Tierra. Espero dedicarle una entrada a la altura de lo que merece tal documento que, tal como fue la Declaración Universal de Derechos Humanos en su día, puede marcar un antes y un después en la historia (esta vez) de la Tierra. Siendo la misma, en cierto modo, una versión actualizada de la primera, esta vez desde una perspectiva más Ecocéntrica que Antropocéntrica. Y que engloba las cuatro máximas prioridades de la ONU: la paz, los derechos humanos, la cooperación y el medio ambiente. Actualmente se encuentra trabajando en convertirse en un instrumento internacional vinculante en cuanto a gobernabilidad global y derecho internacional. Ojalá se consiga.

Imágen: https://pixabay.com/es/photos/jard%c3%adn-estatua-de-la-madre-tierra-6717787/

diumenge, 31 de juliol del 2022

2. La imaginación, la metáfora, ...: lenguajes que nos unen y nos completan


El artista y arquitecto catalán Antoni Gaudí tenía muy claro que la originalidad es volver al origen. Y bien sabemos que necesitamos una buena dosis de originalidad (o imaginación, como veremos a continuación) para adaptarnos a estos convulsos tiempos que corren. Seguimos desarrollando el tema central del blog reforzando el pensamiento sistémico-complejo de la mano de la visión imaginativa y, más adelante, de los relatos tradicionales. Sigamos reformando nuestro hogar: mente/naturaleza; pero ahora desde el co-razón.

Nuestra actual crisis global viene dada por una crisis de percepción. La actual visión del mundo mecanicista y materialista nos impide verla como multisistémica que es. Nuestro lenguaje, sin ir más lejos, refleja una manera lineal, y por lo tanto limitante, de pensar. Aunque esa no sea la naturaleza propia ni de la naturaleza ni de nosotros mismos. Como dice G. Bateson, la vida no siempre se pregunta si algo parece lógico. Así que la razón no nos define por completo, necesitamos aunar esta con la intuición, la emoción y la visión imaginativa.

Algo que en algunas culturas, en especial las más sabias y ancestrales, es bien sabido, en occidente se ha perdido, al menos. El apreciar el valor de la vida y entenderla como milagro, una divinidad participante en una misma y en todo a la vez. Esto se debe y se remonta, principalmente, a los inicios en que una sociedad comienza a definirse con sus mitos, historias y cuentos tradicionales. Algo similar sucede con nuestro sesgo perceptivo, sufre momentos críticos en cuanto empezamos a leer, escribir o incluso a hablar. Nacemos con lo que llamamos un pensamiento mítico por nuestra manera homogénea de relacionarnos nuestro entorno. En el momento en que aceptamos o nos es dado otro nuevo modelo de pensamiento perdemos el primero en gran medida. Pero estudios demuestran que una atención consciente, además de aportar una percepción genuina en profundidad de las cosas (y todas sus relaciones), comporta una modificación sináptica, ¡se modifica fisiológicamente nuestro cerebro!

Evolucionamos por y para nuestro entorno. Este nos aporta conocimiento y belleza. Necesitamos interiorizar una ecología profunda o espiritual como la de nuestros ancestros o las de los nativos americanos, donde la educación era tan contextual como imaginativa. Se inspira en sus mitos, en el arte para conformar su futuro; y en la naturaleza para rendir valor a lo comunitario y lo afectivo. Vida y aprendizaje están integrados, era de carácter informal y cotidiano. Y se promulgaba con un acto moral de imaginación a modo integrado de pensar, entre otras muchas particularidades.

Quizás este sea el modo de cubrir la incertidumbre que se abre paso en las nuevas visiones científicas que nos apremian. Quizás el Arte y la Ciencia no estaban tan alejados el uno del otro en cuanto a fuente de conocimiento. Quizás, o muy probablemente, conviene que comencemos a pensar más poéticamente para encontrar nuestro lugar en este mundo. No será fácil “recuperar” todo esto, pero con la justa aspiración y con herramientas mentales como la metáfora nos podremos acercar cada vez más a los recovecos del conocimiento que nos quedan por descubrir. Profundizar en lo que no alcanzamos a ver pero donde podemos imaginar. Cual oxímoron en que dos extremos conceptuales unidos consiguen un nuevo significado. Y... ¿alejados de todo aforismo?


Imágen : https://pixabay.com/es/illustrations/libro-de-fotos-poes%c3%ada-naturaleza-1983812/

dimecres, 20 de juliol del 2022

1. Sistémicas, complejas, ¡paradigmáticas! Nuevas visiones del mundo y como interiorizarlas


No son pocas las ideas trascendentes que se plantean desde una perspectiva holística y sistémica. Sobre como re-formular patrones erróneos en nuestros sistemas particulares de vida en relación a todo el sistema planetario, o alcanzar un cambio de mentalidad a nivel global beneficioso para todos y Todo. ¡Demasiado en lo que pensar! Pero por ahora tendremos suficiente definiendo lo que es una Visión del Mundo, planteando su adaptación científica y ética al sistema educativo, y extrayendo conclusiones de viabilidad a nuestras realidades.

Visión del mundo es muy parecido a Cosmovisión: la representación mental que nos hacemos de nuestras vidas, con todas sus consecuencias. Influyen en nuestros valores, creencias, comportamientos y actitudes, para acabar en los estilos de vida.

Para abordar este trascendental constructo psicológico conviene haber trascendido el paradigma científico clásico newtoniano-cartesiano: reduccionista, fragmentario y disyuntivo; por otro basado en la interconectividad, las relaciones y el contexto. El paradigma Sistémico-Complejo, que da nombre a una epistemología adecuada a este nuevo cambio de mentalidad. Más Ecocentrista que Antropocentrista. A la vez que no lo niega, sino que absorbe al anterior y queda sujeto a futuras modificaciones como sistema complejo (y abierto) que es.

Educar con el nuevo paradigma en visiones del mundo no se define como educación ambiental, social, filosófica (ética y moral), transpersonal o transdiciplinar, lo hace de todas ellas al unísono. Se trata de habituar la consciencia a un sistema mental holístico que contemple todos los seres y sus interrelaciones en este planeta, pero sobretodo, redefinir nuestro lugar en el ecosistema planetario, resituarnos fuera del centro y aceptar reciprocidades con otros sistemas. Conceptos claves y bien encauzados como los de Planteriedad, Sostenibilidad, Virtualidad, Globalización y Transdisciplinariedad (propias de la Ecopedagogía) nos deben acompañar durante el trayecto, y dotar así al prefijo “Eco-” el significado y la importancia que realmente merece como valoración de las relaciones entre personas y formas de vida. Así como recuperar e integrar valores de cuidados, colaboración, civismo (planetario), etc.

¿Cómo influir con estos conocimientos al cambio global, a las aulas y a cada una de nosotras? Desde la educación, evidentemente. Con la predisposición a hacer un “cambio de miras”, expandir horizontes de pensamiento. Y recorriendo el camino inverso que planteaba la pregunta inicial:

    -Comenzando por una misma, hacer un trabajo transformador de nuestra visión del mundo, desde un enfoque transpersonal ligarse al Todo, lo que implicaría una expansión de consciencia. Personas auto-determinadas con una mayor inteligencia espiritual. Con una visión del mundo integradora interiorizada, como la define Annick de-Witt. Y acordes al tercer nivel de Aprendizaje propuesto por George Bateson.

    -Considerar el aula como un sistema holístico más, con entidades auto-estabilizadas y auto-reguladas (como son los alumnos), y favorecer circuitos de retroalimentación. Siempre desde una perspectiva dialógica, el proceso más favorecedor para el aprendizaje. Y aplicando metodologías innovadoras ya planteadas por educadores como los antes mencionados, David Selby, Stephen Sterling, Mark Koltko-Rivera o las teorías de Edgar Morin, entre otros.

    -Y a nivel global, sin perder de vista los dos puntos anteriores, no podemos acabar sin citar a Donella Meadows, “sus” Leverage Points (lugares dónde intervenir e un sistema con mayor eficacia), conceptos y prácticas que favorecen alimentan positivamente la sabiduría de los sistemas complejos, o el factor del Componente Imaginativo.

Te invito a que investigues un poco más por tu cuenta sobre estos conceptos y autores, o que me acompañes a seguir respondiendo estas y otras preguntas en las siguientes entradas de este blog.


Imágen: https://pixabay.com/es/photos/ed%c3%a9n-proyecto-cornwall-jard%c3%adn-1746784/

0. Introducción al Blog, VISIONES DEL MUNDO Y CARTA DE LA TIERRA


Quizás hayas llegado aquí por casualidad o quizás al teclear las palabras clave en tu buscador hayas llegado al lugar indicado. Sea como sea encuentro útil y (casi) necesario hacer una presentación de lo que este blog es. De dónde nace, quién lo hace y de que conocimientos se va a nutrir.

Bajo el título se hace una brevísima definición a la par que acertada. Este blog se crea para contribuir a nuevas metodologías de aprendizaje (tanto personal como colectivo) para construir un mundo más ético, consciente, incluso emocional si se quiere, desde una perspectiva amateur de las ciencias sociales, la pedagogía, el arte, la espiritualidad y la ecología.

La razón primera por la que nace este Blog es por los estudios que he comenzado a tomar de la mano del Doctor GrianA. Cutanda y su compañera educadora Marta Ventura, que tiene por nombre (en su formato largo):

VISIONES DEL MUNDO Y CARTA DE LA TIERRA
¿Cómo hacer otro mundo posible a través de mitos, leyendas e historias tradicionales?

Se imparte desde una plataforma digital de la Universidad para la Paz (UPAZ) y en él colaboran directamente Carta de la Tierra Internacional así como la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, dentro de la Cátedra UNESCO en Educación para el Desarrollo Sostenible y la Carta de la Tierra.

Interesante, ¿verdad? ¡Pues es la segunda edición! Si tienes interés te invito a que te informes y te apuntes a las próximas ya que se presenta sumamente fructífero tanto para educadores como para cualquier persona interesada en el crecimiento personal, preocupada por el presente y futuro de la vida en la Tierra, en nuevos paradigmas científicos y maneras de ver el mundo, o el arte de la narración oral.

A nivel personal diré que mi interés viene dado por todas estas razones pero especialmente por la de mi futuro como profesor de Instituto así como de mi vertiente activista preocupado por la Crisis Climática y consecuente crisis socio-económica que se avecina. Creo que un mundo igualitario, justo y con recursos para todos es posible, pero hace falta un cambio radical de mentalidad a nivel global.

Por último presentarme, como autor de este blog que soy, como amante del arte y de la naturaleza; curioso de ámbitos espirituales y de otras culturas; preocupado y activista ante las injusticias globales; escultor y músico (guitarrista y cantautor) esporádico; Ibicenco y recién padre de familia. De lo que más he trabajado ha sido de cartero, pero también de monitor de tiempo libre con niños y jóvenes, y de informador ambiental, a destacar. Tengo un Máster de Profesor, un Grado en BBAA y un Módulo en Escultura. Tengo otros blogs en esta plataforma pero el más relevante (aunque actualmente incompleto) es el de: BELLOS TRABAJOS ARTÍSTICOS – Un lugar donde...

Acabadas las presentaciones llega el momento de volcar conocimientos y compartir reflexiones con ustedes.

Imágen: https://pixabay.com/es/illustrations/paisaje-chico-hierba-tortuga-2254651/